Partido Obrero Revolucionario

 

Los problemas concretos en el pago en especie del 15 % del segundo aguinaldo

 


El gobierno, con la finalidad de neutralizar la fuerte presión de los empresarios privados que se han resistido al pago del doble aguinaldo con el argumento de que muchos de ellos se encuentran al borde de la quiebra, ha hecho tres concesiones: el ponerle tope de 15.000 Bs. de sueldo para acceder a este beneficio, el obligar a la gente a comprar productos nacionales con el 15 % del doble aguinaldo y permitir que la empresa privada pueda cancelar este beneficio hasta el 31 de marzo. 


De este modo, implícitamente, acepta lo que los empresarios privados arguyen, que sobre todo aquellos que no dependen de las transnacionales y son considerados medianos y pequeños, están en el rango de un crecimiento por debajo del 4.5 % que señala la Ley o se encuentran realmente al borde de la quiebra.
Al mismo tiempo reconoce que su medida electorera tiene un alto costo porque disminuye las ganancias de sus aliados, los empresarios privados.
La forma de aplicación de la compra de productos nacionales con el 15 % del segundo aguinaldo ha sido irresponsablemente improvisada y ha generado complicaciones graves sobre todo en las regiones alejadas.
Primero, la creación de la billetera virtual no toma en cuenta el grado de desarrollo material de este país que determina el acceso de la gente a la tecnología informática. Si bien los sectores de la clase media pueden sortear las dificultades que implica el uso de esta billetera, pero existe un universo grande de sectores que no tienen acceso al internet y ni siquiera tiene un celular inteligente para poder acceder al WhatsApp.


Segundo, Las empresas calificadas para beneficiarse con el acceso de los clientes con billetera virtual no llegan a todos los puntos del país. Por ejemplo, entre los maestros que trabajan en las fronteras hay una verdadera rebelión porque se proveen de los productos del país vecino; no hay nada nacional que comprar, en los distritos alejados como San Ignacio de Velasco, Atocha, Reyes o Camiri no hay agencias de las empresas calificadas para proveer productos y, si quieren usar su 15 %, tendrán que viajar cientos de kilómetros para hacer las compras que necesitan.


Tercero, los productos que ofertan las empresas en su región no son de utilidad para los maestros. Por ejemplo, la gente necesita adquirir alimentos y sólo encuentran artículo de construcción.


Cuarto, se ha denunciado también que las empresas calificadas, al no encontrar competencia de ninguna clase, elevan los precios a su antojo en perjuicio de los consumidores.


Las consecuencias de esta lamentable improvisación por parte del gobierno van a tener que cargar los trabajadores y existe el peligro de que muchos de ellos puedan perder su plata por la imposibilidad de superar las complicaciones que implica el uso de la famosa billetera virtual. En este sentido, los maestros urbanos de La Paz, correctamente, han planteado que el gobierno reintegre ese 15 % que no se han podido usar en la papeleta del pago del siguiente mes.