Partido Obrero Revolucionario

 

El gobierno, igual que lo hacía el del M.A.S. miente

 

 

En sus informes diarios, que se resumen en el recuento de los infectados por Coronavirus y la propaganda por los medios de comunicación, el gobierno quiere mostrar que tiene control total sobre el seguimiento de la pandemia y que se han tomado todas las previsiones en cuanto a equipamiento, entrenamiento de personal sanitario, salas de terapia intensiva, respiradores, etc.


Nada de esto es cierto. El personal de los centros de salud desmienten la propaganda oficialista, denuncian que no tienen las mínimas condiciones para realizar su trabajo, angustiados señalan que están expuestos a contraer el virus.


En los hospitales designados para internación de infectados por el virus como el de La Portada no hay nada, ni siquiera medicamentos básicos, menos sala de terapia intensiva, ni respirador, ni médico intensivista. Esto denuncian los parientes del Gerente General de AXS Bolivia S.A., Richard Sandoval, que anoche murió por coronavirus. Señalan que el SEDES lo derivó a ese centro de salud en una ambulancia que no tenía ni siquiera camilla, porque es el hospital designado para pacientes con el virus. Cuando la condición del paciente se hizo crítica lo trasladaron a El Alto, al Hospital del Norte que cuenta con terapia intensiva y respirador pero ya era tarde, llegó muerto, sin signos vitales.


La verdad es que no existen las salas de cuidado intensivo y donde existen no hay respiradores y donde los hubieren son unidades, insuficientes para los casos que se presentaren en caso de que la pandemia se agrave.

 

A los pobres se les ha prometido darles algo de comida y miserables 500 Bs por niño en la escuela como paliativo para tratar de evitar que se rebelen.


Las medidas de Añez son medidas asistencialistas realizadas no sólo para evitar elcontagio acelerado del coronavirus sino que a su vez le sirven para potenciarse electoralmente, están orientadas también a contener la rebelión popular de los más pobres en Bolivia que de continuar por más tiempo el aislamiento general, y no recibir ninguna ayuda económica no dudarán en salir a las calles no importando la pandemia.
Dicha movilización podría llegar incluso a derrocarlos. En síntesis son medidas orientadas a salvar su gobierno y al capitalismo, las trasnacionales y la burguesía criolla del país otorgando algunas migajas a los pobres si es que no es otra mentira. Sin embargo esto no frenará el agravamiento e ingreso a la pobreza de cientos de miles de bolivianos que ya sufrían la crisis económica producto de la baja del precio del petróleo y que ahora se agravará producto de la pandemia del coronavirus.

La clase obrera, junto a todos los explotados del país no puede, ni deben sumarse al discurso patronal de que todos tenemos que perder algo, de que nos sacrifiquemos, mientras que los politiqueros del parlamento, ministros, presidente, concejales, alcaldes, siguen ganando por encima de los 15.000 bolivianos. Mientras a los grandes empresarios banqueros e industriales se les facilita prestamos y siguen produciendo y generando ganancias. Tampoco debemos tragarnos el discurso de que es por culpa de nuestra falta de conciencia, de que salimos a la calle y no hacemos caso a la cuarentena que los casos de coronavirus han aumentado. La responsabilidad es principalmente del Estado y sus gobernantes, no del pueblo.

Las medidas mínimas para enfrentar el coronavirus y la crisis económica agravada por su presencia, pasa por expropiar los hospitales y clínicas privadas, por expropiar a los banqueros usureros, por estatizar la industria en el país. En fin por planificar la economía con medidas de carácter socialista y no con medidas asistencialistas destinadas a salvar al gobierno y al capitalismo en crisis.