“MASAS” ÓRGANO CENTRAL DEL PARTIDO OBRERO REVOLUCIONARIO, SECCIÓN DEL COMITÉ DE ENLACE POR LA RECONSTRUCCIÓN DE LA IV. I., SECCIÓN BOLIVIANA DEL CERCI.
“Masas”, vocero de la Revolución
La aparición de "Masas" en el escenario político boliviano ha significado un importante y decisivo acontecimiento. Este periódico, vocero del trotskysmo no por decreto burocrático sino por su contenido y su prédica cotidiana, ha tenido la innegable virtud de señalar a la revolución una perspectiva correcta. Su pronóstico ha sido totalmente confirmado por los acontecimientos. Ocupa ya un destacado lugar en la historia de la transformación del país y no únicamente en la del periodismo marxista u obrero.
En las páginas de "Masas" puede encontrar el lector el análisis espectral del Movimiento Nacionalista Revolucionario y del régimen gubernamental movimientista. Esta radiografía permitió a los poristas orientarse debidamente en la situación política cambiante, veloz y frente a problemas que plantea a la izquierda la existencia de un movimiento masivo sin precedentes y sometida a una dirección pequeño-burguesa.
Manejando el método marxista puso en claro las limitaciones del Movimiento Nacionalista Revolucionario en su conjunto, incluida su ala izquierda y su inevitable postración ante el imperialismo norteamericano.
En su oportunidad y desafiando muchos peligros, denunció oportunamente el viraje del gobierno movimientista hacia la derecha y el peligro que entrañaba para el futuro del país la reorganización del ejército como imposición imperialista. El observador menos perspicaz tiene plena conciencia de que únicamente en las publicaciones del Partido Obrero Revolucionario se estableció con claridad la diferencia existente entre el viejo ejército oligárquico y el reorganizado por el Movimiento Nacionalista Revolucionario como instrumento en manos del imperialismo, para ahogar en sangre la protesta popular.
Es cierto que las fuerzas armadas movimientistas se elevaron como fuerza política y como un anticipo de una casta.
Un periódico que realiza labor política tan gigantesca no puede menos que ser parte integrante de la historia del país y tendrá necesariamente que ser consultado por amigos y adversarios.
NOTA DE LOS EDITORES
Lo expresado más arriba se confirma echando un vistazo a las "Obras Completas", que incorpora un material riquísimo de la lucha política diaria.
Fue en "Masas" que comenzaron a aparecer las primeras denuncias acerca del peligro que significaba para el proceso revolucionario los gérmenes del gorilismo que aparecieron bajo el ala movimientista.
Cuando se lanzó el binomio Paz-Barrientos se dijo que este último no tendría más remedio que eliminar al primero del poder, predicción hecha con mucha anterioridad al cuartelazo del 4 de noviembre de 1964. También corresponde a "Masas" el mérito innegable de haber subrayado el carácter fascista de los regímenes castrenses y esto cuando ciertos "izquierdistas" marchaban prendidos a las casacas de los generales.
Tanto el Partido Obrero Revolucionario como "Masas" no tuvieron necesidad de modificar su línea política ni su conducta observadas durante los regímenes movimientistas y la dictadura castrense; pues ellos habían prevista con la debida anticipación las grandes líneas del desarrollo social.
En nuestro medio, donde la política no es previsión sino seguidismo servil y oportunista, las publicaciones trotskystas aparecen como algo insólito.
Ni el Partido Obrero Revolucionario ni "Masas" son el escenario donde actúan intelectuales presumidos que no saben más que discutir y especular incansablemente.
La mayoría aplastante de la militancia trotskysta es obrera y considera que la doctrina le es indispensable para actuar mejor en el caldera de la lucha de clases. El porista no se ha limitado a difundir sesudos análisis doctrinales; sino que ha llegado hasta el seno mismo de las masas con sus consignas que les han servido para movilizarse. La historia de "Masas" es parte de la historia de 1a lucha de clases. Ningún periódico ha sido tan odiado y perseguido por los opresores del pueblo y ninguna tan querido por los trabajadores, que lo consideran su propio vocero. El autor de estas líneas ha tenido la satisfacción de comprobar que obreros de base coleccionan apasionadamente la modesta publicación, que las más de las veces aparece impresa en multicopia, burlando la persecución policial, por considerar que constituye una fuente de consulta y un breviario para la acción.
El número uno de "Masas" apareció el 31 de octubre de 1954 y estuvo dedicado íntegramente al primer congreso de la Central Obrera Boliviana, distorsionado por la decisiva influencia de la corrupta burocracia sindical. No es posible concebir una presentación más modesta: cuatro páginas de formato diez y seis e impreso a dos columnas. Sin embargo, el análisis que contiene tuvo la virtud de haber penetrado hasta la raíz del problema sindical, íntimamente vinculado al proceso político-social del país.
Posteriormente, ha sido la mayor o menor persecución gubernamental la que ha determinado la forma de presentación del periódico del Partido Obrero Revolucionario y también ritmo de su aparición, que siempre ha sabido ser puntual.
En su doce aniversario alcanza al número 327. Más de la mitad de estas ediciones han sido secuestradas y los distribuidores conducidos a las celdas policiales.
Los redactores de "Masas" han sido enviados varias veces a la cárcel y debieron comparecer ante los jueces para responder por la acusación de atentar contra la seguridad del Estado. El redactor responsable ha permanecido encerrado en el Panóptico Nacional de La Paz por más de un año, soportando presiones y ultrajes.
Lo señalado más arriba son aspectos que interesan al grueso de los lectores.
Los militantes y simpatizantes poristas saben que "Masas" ha jugado el papel de organizador por excelencia. Producto de la elaboración colectiva, coordina los movimientos de las células y homogeneiza, el pensamiento político del Partido Obrero Revolucionario. Hacer el periódico es, además de su redacción, financiarlo y difundirlo.
"Masas" aparece obedeciendo a una necesidad política partidista y no únicamente para cumplir una función burocrática o justificar la recepción de subvenciones financieras.
Como actividad partidista es una de las más importantes que se cumple y, por esto mismo, es nuestra voluntad mantenerla pese a todos los obstáculos que se tienen que vencer todos los días.
(De "Masas", N° 327, La Paz, 31 de octubre de 1966)

